Ni experto ni genio, saber buscar. Desde la escuela primaria hasta Linux, descubriendo que saber informática es, en realidad, ser curioso y poder navegar el caos.
Inversión versus déficit emocional. Un resumen de 2025 analizando el avance en el trabajo, la baja en actividades sociales, y un plan para no quedar en rojo.
Empieza un año y saco una foto del atardecer. Un repaso de lo que llegó y lo que quedó atrás, en la calma simple de una imagen. También un saludo al futuro, por qué no.
Mirar, disfrutar, repetir… ah, no se esforzaba para nada. Perdón, es un chiste fácil. Un pseudoanálisis de por qué me gusta, o nos gusta, mirar siempre la misma película.
Entre el deseo y la acción, una pantalla LED. Una charla de madrugada sobre motivación y procrastinar, donde me pregunto por qué es tan fácil volverse nuestro propio enemigo.
Me fui de visita a Miramar y me sorprendieron las ruinas de la ciudad vieja. Caminando con papá, me pongo a pensar en la naturaleza que siempre reclama su lugar, eventualmente.
Qué mejor plan para terminar el año. Caminar tranquilo con gente linda por la peatonal, parar en un bar, y filosofar sobre la vida tomando algo rico. Vení, hacete amigo.
Se rompen cosas y uno se adapta. La lluvia, un bache, unos auriculares rotos me obligan a salir del piloto automático, para terminar aprendiendo que no era tan terrible.
Un funeral y la pregunta de una nena, que me deja reflexionando sobre la pérdida. La simplicidad de caer y levantarse, frente a la complejidad de decir adiós para siempre.
Me agarró lo contrario de una crisis existencial, una calma que puse en palabras. Estoy celebrando a una amiga que años atrás me habría odiado; no me reconozco, pero me gusta.
Discutíamos con un colega cómo llegar al trabajo en la lluvia. Le hice caso y terminé con barro hasta en el ojo, pero fue bastante divertido. Enterate de todos los detalles.
Nada del otro mundo, un día que dejé de scrollear y me puse a mirar el cielo. No tenés que ir muy lejos para encontrar cosas lindas, y el arte te deja con ganas de escribir.